En 2021, tres colegas que trabajaban en consultoría de datos para multinacionales decidimos que las pymes colombianas merecían acceso al mismo tipo de herramientas analíticas. El problema no era la tecnología, que ya existía y en muchos casos era de código abierto. El problema era la traducción: ¿cómo pasar de un algoritmo en un notebook de Jupyter a un proceso que funcione todos los días dentro de un ERP o un sistema de facturación real?
Empezamos con un proyecto para una distribuidora de alimentos en Cartagena. Su gerente de operaciones quería saber cuántas unidades de cada producto pedir cada semana sin depender del instinto de los compradores. Construimos un modelo de series de tiempo que se alimentaba del historial de ventas, el calendario de festivos y datos climáticos públicos. En ocho semanas el modelo estaba en producción.
Ese primer cliente nos recomendó con dos empresas más. Un año después teníamos siete contratos activos y la necesidad de contratar a nuestro cuarto ingeniero.
2021 — Primer proyecto
Modelo de pronóstico de demanda para distribuidora de alimentos. Tres cofundadores, una oficina compartida en Manga.
2022 — Crecimiento orgánico
Siete clientes activos en Bolívar y Atlántico. Contratamos al primer ingeniero de MLOps para manejar despliegues en la nube.
2023 — Expansión a salud y finanzas
Dos clínicas privadas y una cooperativa financiera nos contrataron para clasificación de riesgo y análisis de imágenes médicas. El equipo creció a nueve personas.
2024 — Oficina propia
Nos mudamos a Camino Lucía, 81. Inauguramos un laboratorio de pruebas con GPU dedicada para entrenar modelos de visión por computadora sin depender exclusivamente de la nube.
2025 — 47 proyectos completados
Operamos en 12 sectores industriales. El 91 % de nuestros clientes han contratado un segundo proyecto con nosotros.